lunes, 2 de diciembre de 2013

Fisiología del pánico

No poder respirar.
Sentir como tu garganta se aprieta lentamente.
Sin nadie que lo haga por ti.
El mareo.
El zumbido en los oídos.
El corazón que se quiere salir.

El llanto contenido que se niega a salir.
El miedo, que se apelmaza en el pecho.
Las carencias de abrazos.
Las carencias de familia.
Padre ausente
Mente fracturada.

Quisiera poder volver a dormir.
Volver a crear.
Volver a creer.
Volver a llorar.

Temblores en las manos.
Frios inesperados.
La cara se pone tiesa.

Dormir nuevamente, parece imposible.
¿Que haré con el miedo?.





***Nota: No es un poema, es un punteo de ideas sueltas.



miércoles, 10 de julio de 2013

invierno 13

Sobrevivir, a la noche más oscura del año solo es eso, sobrevivir. El asunto es hacerlo con gracia y coordinación como si fuera el baile mas importante de tu vida.

Aprendí en estos meses de silencio a caminar sin tropezar en la oscuridad que me rodeaba, hasta que comenzó lentamente a amanecer.

Hay carencias que me hacen tropezar

Se me apaga la voz y no encuentro los fosforitos....

 

lunes, 15 de abril de 2013

El Amor

El amor es desechable.

Bueno "EL AMOR" no, mi amor si.

Siento que por mas que quiera querer a alguien y que ese alguien quiera quererme a mi, siempre algo sucedera y acabara separandonos de la manera mas cruel.

Imagino que mi idealización estúpida de lo que debe ser el amor, esas fotos de instantes perfectos que intento repetir, son las que me hacen caer en amores tormentosos y hombres con serios problemas psiquiátricos.

El amor definitivamente no es lo mio.
Yo no nací para ser querida.

Son tantos sentimientos tan feos los que siento, quisiera licuar mis ideas y hacerlas salir.

¿Las personas pueden secarse por dentro, como una plantita?

A veces siento que las carencias secan poco a poco y los miedos como un sol abrazador aceleran los procesos.
¿Acabare secandome como un desierto o llegara un jardinero a regar de abrazos mi vida?

Todos necesitan un abrazo.

jueves, 14 de marzo de 2013


Horror.
No puedo escribir hoy y tengo tanto que decir.

















Imposibilidad de expresar un sentir.











domingo, 10 de marzo de 2013

Resplandor difuso

A veces los silencios dicen mucho mas que cientos de palabras.

Soy así, silenciosa, aprendí a callar, a no expresar, a no decir...¿por miedo quizás?. Por miedo si, siempre he dicho que soy una persona miedosa, me da miedo la oscuridad, me da miedo el dolor, me da miedo el desamor, me dan miedo los fantasmas, me da miedo morir sola. Cargo con miedos absurdos que me cierran ante la vida.

Tengo miedo, mucho miedo de sentir, y quizás en parte de vivir. 

Imagino que los acontecimientos vividos me han enseñado a ser cuidadosa, y claro. como soy una persona rara, pues en lugar de ser cuidadosa me vuelvo miedosa.

Quisiera poder decir lo que siento, quisiera poder mirar a esos ojos y sostener la mirada por que es en esos ojos que me quiero zambullir.

Son algunos años de soledad elegida, primero en la oscuridad mas infinita, luego poco a poco en la penumbra, y hoy mismo en la luz. Son algunos años de aprender de mi, de saberme y tomar posesión absoluta de mi ser.

Quiero sorprenderme cada dia, y reír y jugar juegos tontos, y hablar por horas y no aburrirme jamas, escuchar canciones nuevas y amarlas y al mismo tiempo que las canciones mas antiguas tomen un nuevo significado.

Las heridas ya sanaron, pero el miedo continua, las heridas han sanado, y no sé que hacer con el miedo.

Si pudiera hablar con la claridad con que puedo escribir, mi vida seria mas fácil.
Es bueno sentirse viva nuevamente (a pesar del miedo).

Resplandor difuso, señales contradictorias y yo quiero gritar ...

viernes, 8 de marzo de 2013

El Camino...

Meses después de mi última entrada.

Aprender y entender.
Sanar y volver a herir(se)
Caminar (descalza o con zapatos)

 Sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar, sonreír, llorar.

Y asi, en un ciclo infinito, pero finalmente elegir vivir es elegir seguir el camino...
Cuando volví a caminar, dime si la novedad no era más que un olvido, Dime qué más tengo que temer el resto del camino