miércoles, 23 de febrero de 2011

Otoños

A veces las cosa cambian, las perspectivas, los humores, el reloj avanza, las luces varían, se encienden y se apagan.

Caminando en pleno febrero, nota las hojas que caen desde los arboles y sonríe, sonríe al ver cuanto tiempo ha pasado desde que ella abandonó su enclaustramiento interno.

Camina respirando, las hojas son mas verdes que antes, y no puede evitar ver que las personas, todas en si mismas, son hermosas. No, no esta enamorada (de hecho no tiene planeado enamorarse nuevamente jamás) .  Sera la sensación de saber que nada tiene, y que es momento de volver a caminar, de saber que a pesar de tener treinta y tantos, su vida comienza desde cero,  y la determinación de volver a ponerse de pie.

Serán muchas cosas, será la luz dorada del otoño que se deja caer, que hace que todo, incluso ella, ante sus ojos sea hermoso.

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