A veces aunque se esfuerce no puede dejar de recordar o extrañar.
Extrañar manos, sonrisas, ojos, noches desveladas en la cámara del skype.
Lo extraña aunque mentía, lo extraña por que creía en sus mentiras, por que lo amaba como nunca amo.
El chico nuevo toca a su puerta, y por mas que intenta invitarlo a pasar, algo sucede.
Como si los recuerdos no quisieran salir, como si su presencia no diera cabida a nadie mas.
Hay noches como estas, en las que sentada en su balconcillo , se pregunta por que?!, tiene tantos por qués? que no sabe en realidad si encontrara las respuestas.
Hay 31 grados y ella se congela, el invierno se posa en sus ojos, entre las mentiras de Enrique, y la parejita gay que jugo a usarla de pantalla, pues poco le queda dentro de ella que entregar.
Un brazo fuerte la arropa, la abraza intentando alejar de ella todo el día ese frío, esos fantasmas; y ella lo agradece, desde el único pedacito que le queda por corazón.
Podria llegar a enamorarse al llegar el otoño....(solo si deja de extrañar)
1 comentario:
kasu, escribes precioso!
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