Puede dejar de pensar, o de hablar, incluso intentar no sentir.
Pero a la hora de cerrar los ojos, cada noche todo esto se agolpa y la inunda, expresándose en sueños que no le dejan. Como mensajes subliminales de otra dimensión, que la bombardean hasta hacerla despertar.
Así se la pasa, sin sosiego ni de día ni de noche.
Sin drogas para evitar pensar, sin amigos para evitar hablar, sin canciones para evitar llorar.
Y todo lo que la ronda es un enorme e inmenso por que.
Si tan solo supiera por que, dejaría de dar vueltas buscando respuestas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario